El Remate; La Comunidad de la Luz

La Comunidad El Remate adquirió su nombre porque remata Colima con Jalisco. Es una comunidad tranquila y agradable donde se encuentran los dos grandes estanques que se usaron para la primera planta hidroeléctrica.

A fines del siglo XIX el espíritu modernizador de la administración de Porfirio Díaz contagió a los habitantes del Estado de Colima de un sueño: contar con energía eléctrica para iluminar sus noches tropicales al arribo del siglo XX con la finalidad de sustituir la luz generada con base al petróleo.

La Compañía de Potencia y Luz Eléctrica con maquinaria alemana de la firma “Escher Wyss & Cie” suscribió un contrato con el entonces gobernador de Colima Madrid Brizuela bisnieto de Anastasio Brizuela.

La planta hidroeléctrica fue inaugurada en 1906 iluminando por primera ocasión a la capital del Estado el 2 de diciembre, montada por el ingeniero alemán Erick Guens, para mover sus turbinas e construyó un ingenioso un sistema de más de diez kilómetros de canales, que hasta la fecha llevan el agua del Río la Lumbre, desde la ex-hacienda de San Antonio hasta los tanques de almacenamiento de El Remate.

La compañía funcionó durante 60 años, el primer gerente fue Oswaldo Langest, sin embargo, una vez que Colima recibió energía de otras compañías y desafortunadamente la hidroeléctrica de El Remate dejó de funcionar.

Hay actividades como el senderismo explicativo en donde descienden por un acantilado hasta llegar a las instalaciones de la antigua hidroeléctrica, por otra parte, los dos estanques son ideales para la pesca recreativa y el remo.

La comunidad cuenta con una enramada que funciona como restaurante familiar con una vista al lago, en el estanque hay un pequeño muelle para una mejor vista panorámica.

En la ruta para bajar a los cuartos de máquinas, se encuentran fortines; pequeños hoyos que utilizaron los habitantes para resguardarse en la revolución cristera y defender el lugar de los bandidos que antaño merodeaban por la región. Al frente de la casa de Máquinas quedan restos del Camino Real que puede verse su continuación al otro lado de la barranca, en cuyo fondo corre el río.

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